¿Los perros pueden comer huesos de pollo?

Seguro que alguna vez has escuchado eso de “¡a los perros nunca hay que darles huesos y mucho menos de pollo!”. Es una de esas afirmaciones que se han repetido durante años, pero la realidad necesita algunos matices.

Porque no es lo mismo hablar de un hueso cocinado que de un hueso carnoso crudo.

Y sí: los perros pueden comer determinados huesos de pollo crudos, siempre que sean adecuados para ellos y se ofrezcan correctamente.

Cuellos de pollo crudos utilizados como huesos carnosos para perros

Huesos de pollo crudos y cocinados: no son lo mismo

Esta es probablemente la parte más importante de todo el artículo.

🔥 Los huesos cocinados no deben darse.

Al cocinarse pierden humedad y cambia su estructura, haciendo que puedan volverse más quebradizos y astillarse con mayor facilidad. Esto puede provocar lesiones en la boca, atragantamientos, obstrucciones o daños en el aparato digestivo.

🍗 Los huesos carnosos crudos son diferentes.

Conservan su humedad y flexibilidad y, cuando hablamos de alimentación natural, determinados huesos carnosos pueden formar parte de la dieta.

Por eso decir simplemente que “los huesos de pollo son malos” no es del todo correcto. Lo importante es saber qué hueso estamos ofreciendo, cómo está preparado y a qué perro se lo estamos dando.

¿Qué es un hueso carnoso?

Cuando hablamos de huesos carnosos no nos referimos a dar un hueso completamente pelado.

Un hueso carnoso es un hueso crudo rodeado de una cantidad considerable de carne y otros tejidos. Por ejemplo, un cuello, un ala o determinadas partes de la carcasa.

Además de aportar nutrientes, obligan al perro a morder, triturar y trabajar el alimento en lugar de simplemente engullirlo.

En una dieta natural correctamente formulada, los huesos carnosos pueden aportar nutrientes como calcio y fósforo.

¿Qué huesos de pollo pueden comer los perros?

Algunos de los huesos carnosos de pollo utilizados habitualmente en alimentación natural son:

  • cuellos de pollo
  • alitas
  • carcasas carnosas
  • muslos o contramuslos con hueso

Pero que un hueso pueda darse crudo no significa que sea adecuado para todos los perros.

El tamaño y la dureza deben adaptarse al perro, a su experiencia comiendo huesos y, muy importante, a cómo come.

Un perro pequeño que mastica tranquilamente y un perro grande que intenta tragarse todo prácticamente entero no deberían recibir necesariamente la misma pieza.

Perro comiendo pollo crudo como parte de una alimentación natural

El tamaño importa (y mucho)

Una de las cosas que más tenemos en cuenta al elegir un hueso carnoso es que no resulte demasiado pequeño para ese perro.

Si puede introducirlo prácticamente entero en la boca, existe más riesgo de que intente engullirlo sin triturarlo suficientemente.

Por eso, paradójicamente, dar una pieza excesivamente pequeña no siempre significa que sea más segura.

También hay perros que necesitan aprender a gestionar este tipo de alimento. Si nunca han comido huesos carnosos, es preferible comenzar con opciones apropiadas para principiantes y observar cómo comen.

¿Hay que supervisarlos?

Sí.

Especialmente las primeras veces, recomendamos observar cómo gestiona el perro el hueso.

No solo importa qué le damos: importa muchísimo qué hace él con ello.

Hay perros que mastican muchísimo cada pieza y otros que parecen tener una aspiradora incorporada. 

Si vemos que intenta engullir piezas demasiado grandes, que no mastica correctamente o que el tamaño elegido no es adecuado, tendremos que buscar otra opción.

¿Los huesos carnosos limpian los dientes?

La acción mecánica de morder y triturar puede contribuir a la higiene dental, pero dar huesos no sustituye una buena rutina de cuidado bucal ni garantiza por sí solo que un perro vaya a tener una dentadura perfecta.

También debemos recordar que ningún elemento duro está completamente exento de riesgos. Elegir correctamente el tipo de hueso y adaptarlo al perro es fundamental.

Perro mordiendo un cuello de pollo crudo

¿Puedo darle los huesos que sobran de mi comida?

No.

Si has preparado pollo al horno, cocido, a la plancha o de cualquier otra forma, sus huesos no deben terminar en el plato del perro.

Aunque tengan carne alrededor.

La diferencia no está únicamente en que haya carne o no: el problema es que el hueso ha sido cocinado.

Así que los restos del pollo asado del domingo, mejor que no. 😉

¿Y si mi perro nunca ha comido huesos?

No es necesario introducir huesos carnosos porque sí.

Si quieres incorporarlos como parte de una dieta natural, lo ideal es hacerlo con conocimiento y teniendo en cuenta la alimentación completa del perro. Añadir huesos de forma aleatoria a una dieta que ya está equilibrada también puede desequilibrarla.

Además, hay perros para los que pueden no ser una opción adecuada por su edad, estado dental, determinadas patologías, antecedentes digestivos o forma de comer.

Ante cualquier duda individual, especialmente si existe algún problema de salud, lo recomendable es consultarlo con un veterinario especializado en nutrición.

Entonces… ¿los perros pueden comer huesos de pollo?

Sí, determinados huesos carnosos de pollo pueden darse crudos y formar parte de una alimentación natural correctamente planteada.

Pero quédate con estas cuatro ideas:

Crudos, nunca cocinados.
Carnosos, no huesos pelados.
Tamaño adecuado para cada perro.
Siempre teniendo en cuenta cómo mastica y come ese perro.

Porque, como ocurre con prácticamente todo lo relacionado con alimentación, no existe una opción perfecta para todos.

En Tres Trufas convivimos con perros de diferentes tamaños, edades y formas de comer, y precisamente eso nos recuerda continuamente algo que consideramos fundamental: individualizar.

Lo que funciona genial para uno puede no ser la mejor opción para otro. 💚

¿Quieres empezar con alimentación natural?

Si estás empezando a informarte sobre alimentación natural, en nuestro blog iremos ampliando esta guía con más información sobre huesos carnosos, cantidades, tipos de huesos y cómo elegirlos según el tamaño y experiencia de cada perro.

Y recuerda: introducir un alimento nuevo siempre merece un poquito de observación. Ellos también nos cuentan muchas cosas simplemente viendo cómo lo gestionan. 💚

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