¿Tu perro o gato no quiere usar la alfombra refrescante? Prueba esto 👀
Cómo ayudar a tu perro o gato a usar una alfombra refrescante 🐶🐱💚
No todos los perros y gatos aceptan una alfombra refrescante a la primera. Y es normal. Aunque el fresquito se nota muchísimo y cuando le pillan el truco suelen agradecerlo un montón, a veces la textura no les convence o simplemente prefieren su cama de siempre aunque haga calor.
Después de probar varias cosas en casa, estos son los consejos que mejor nos han funcionado 👇
1. Ponla en su sitio favorito
Muchas veces el problema no es la alfombra, sino dónde la colocamos.
Si la ponemos directamente en el suelo o en una zona donde normalmente no descansan, es más difícil que quieran usarla. En cambio, si la colocas sobre su cama habitual, el sofá o el rincón donde siempre se tumban, la aceptarán mucho mejor.
La idea es que el fresquito aparezca en un sitio que ya les gusta 💚

2. Añade una sábana finita encima
Hay perros y gatos a los que la textura de la alfombra no les termina de convencer, sobre todo si están acostumbrados a mantitas, camas mullidas o sofás.
Un truco muy sencillo es poner una sábana fina encima. Así el tacto les resulta más agradable y apetecible para tumbarse.
Eso sí, intenta que sea una tela ligera y finita para que el fresquito siga traspasando bien 😊

3. Elige modelos con bordes acolchados
Hay alfombras refrescantes que tienen los bordes ligeramente acolchados y eso puede marcar bastante la diferencia.
El centro refrescante funciona igual, pero esos bordes más mulliditos hacen que muchos perros y gatos se sientan más cómodos y se animen antes a usarlas.
A veces un pequeño extra de confort cambia todo 😌
Y si aun así no la quieren… 😅
Nuestro último consejo es fácil: úsala tú.
Póntela debajo en el sofá o en la silla mientras trabajas y verás qué rápido notas el fresquito, sobre todo en la espalda o los riñones 😂
Y quién sabe… muchas veces cuando ellos ven que usamos algo, les empieza a llamar muchísimo más la atención 👀💚